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jueves, 20 de octubre de 2011

HISTORIA DE ROMA (II): LA REPÚBLICA





Contar en una entrada cinco siglos de historía. Vamos a intentarlo.
La república romana fue idealizada con el paso del tiempo. Primero fueron las familias nobles quienes miraban con nostalgia el tiempo en que ellos dirigían el destino de Roma. Luego siglos después todos aquellos que luchaban por la libertad contra una tiranía o una monarquía absolutista.
Pero la historia de la república romana no es el famoso Senatus PopulusQue Romanus -SPQR (El Senado y el pueblo romano). No había una igualdad real entre ciudadanos... habría que preguntarse si la ha habido alguna vez...

Cuando el "malvado" Tarquinio el Soberbio -según la propaganda patricia y anti-etrusca- fue expulsado de Roma en el año 507 A.C. llegó la república. Muchos mitos romanos se construirán alrededor del valor de Roma para defenderse de sus enemigos: Horacio Cocles, Mucio Escévola, Lucrecia, Clelia... Al principio del esquema que os pongo a continuación, aparecen estos mitos.

La realidad fue más prosaica, como bien explica el esquema anterior. Roma buscaba su supervivencia en un primer momento entre los pueblos itálicos limítrofes. Unas veces, luchando; otras, pactando. Demostraron un gran talento militar y una gran capacidad de adaptación tanto que acabaron conquistando primero el Lacio y después, toda Italia.
Mientras tanto internamente los patricios y los plebeyos se enfrentaban. Los patricios, unas pocas familias, controlaban todos los instrumentos de poder. Los plebeyos que eran la gran mayoría querían participar de las conquistas y sus ventajas. Consiguieron poco a poco derechos y espacios de participación con mucha sangre. Entre ellos, el tribunado de la plebe que les permitía defenderse de las injusticias que pudieran cometer contra ellos el Senado y los patricios.



Roma supo a pesar de las diferencias internas crear un frente común contra el enemigo exterior. Y todo estaba preparado para que el destino de Roma se decidiera contra la otra gran potencia de entonces: los cartagineses.

Los cartagineses, herederos de los fenicios, controlaban el mar hasta que se toparon con los romanos en el siglo III A.C. Fueron necesarias tres guerras púnicas para acabar con ellos. Pero la más decisiva fue la segunda con un gran protagonista: Anibal. Este documental-serie de televisión de la BBC nos presenta con seriedad y con claridad lo que significó esa guerra, decisiva en la historia de Occidente. Un Anibal temido y odiado por los romanos con un gran talento. Pero Roma no era un solo hombre contra todos como ocurría con Cartago y Anibal. Roma era una unidad y supo resistir y, luego, aniquilar a su enemigo.




Tras Cartago, llegaron los griegos que conquistaron con su cultura a su conquistador como dijo Horacio: Graecia capta ferocem victorem cepit... "Grecia conquistada, conquistó a su feroz vencedor"
Lo hizo con su cultura, muy superior, que los romanos comenzaron a disfrutar y a asimilar a la suya propia.
Este, sin embargo, era el menor de sus problemas.
Con las nuevas conquistas muchos pequeños y medianos campesinos perdieron sus tierras que pasaron a manos de terratenientes, todos senadores patricios o nuevos plebeyos ricos. Tuvieron que ir a la ciudad y formaron parte de una plebe hambrienta... y no hay nada más peligroso que gente en paro y con hambre como se puede ver en Grecia u otros países más pobres. Es el germen de revoluciones y enfrentamientos civiles. Y eso ocurrió.
Hubo un intento de reparto justo de tierras, un intento de ley agraria que repartiera la tierra entre todos los ciudadanos. Los hermanos Graco, Tibero y Cayo Graco, intentaron como tribunos de la plebe curar la herida que se iba abriendo en la República. Los ricos patricios se negaron y lo hicieron de manera salvaje. Asesinaron a los dos hermanos. La República había entrado en un callejón sin salida; el último intento de democratizar la vida politica de Roma terminó con ellos. Sólo quedaba espacio para los arribistas, los políticos corruptos y los aventureros.



La lección la aprendieron otros: Mario supo ver que para enfrentarse a los patricios había que tener un ejercito a tu servicio. Lo profesionalizó y cambió para siempre el destino de un sistema político en descomposición. La restauración de Sila o el triunfo pírrico de Cicerón al detener el golpe de estado de Catilina sólo retrasó lo inevitable entre guerras civiles y levantamientos de esclavos entre los cuales destacó el de Espartaco. ¡Y cómo no pensar en la película de Kirk Douglas, la mejor versión de este personaje! No  hay comparación con los últimos intentos de modernizar su figura...
Su valor histórico es discutible; basado en una novela de Howard Fast, perseguido en Estados Unidos por sus ideas en los años 50 en la que se llamó "caza de brujas" y con guión de otro perseguido, Truman Capote, su valor es más bien fílmico, porque entre otras cosas Espartaco murió en combate y su cuerpo no se encontró, pero, aún así, sigue emocionando ver cómo nadie quiere delatar a Espartaco, aunque podrían salvar su vida, si lo hicieran. Nada que ver con la vida real, donde todos miramos a nuestros intereses... Los seres humanos somos capaces del egoísmo más ramplón y cotidiano que justificamos siempre, pero también queremos creer que podríamos sacrificarnos y ser generosos. Esta escena es un buen ejemplo...


El primer triunvirato de Pompeyo, Craso y Julio César mostraba cuál iba a ser el futuro. Craso murió y Pompeyo fue derrotado por César. Y aunque los nostálgicos patricios intentaron con el asesinato de César volver a recuperar "su" libertad, era ya tarde. El hijo adoptivo de Julio César, Octavio Augusto, consolidaría las propuestas de César contruyendo las bases de un modelo nuevo: el Imperio que llevaría a Roma a sus cotas máximas de poder. La paz y las bondades del sistema suponían también el final de las libertades de esa minoría. El pan y el circo habian llegado...
Un esquema que resume en líneas generales todo este largo periodo de siglos de expansión militar y luchas civiles incluyendo la monarquía, lo tenéis aquí.




Posdata: Voy a hacer una excepción, porque el momento lo merece. Acabo de terminar esta entrada y al abrir otra página he visto que ha llegado el final de ETA.
Se acabó. Ahora empieza un camino díficil, duro y apasionante sin violencia, sólo con la palabra. Empecemos a caminarlo todos...

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